Gamificación, y eso... ¿qué es?

Alguna vez habrás visto animales jugando. Los leones por ejemplo, saltan, se muerden, corren unos detrás de otros, todo ello es un juego que les sirve para aprender sus habilidades como cazadores. Los humanos no somos muy diferentes, jugamos y aprendemos desde que somos bebés. Nos hace conocer el entorno, socializar y descubrir.


¿Te acuerdas?:

  • - Cuando te convertiste en campeón del mundo conduciendo tu formula 1 (jugando a un videojuego)
  • - Cuando gestionaste tu dinero y propiedades para crear una de las calles más prestigiosas de la ciudad (monopoly)
  • - Cuando luchaste contra enemigos con más poder que tu y conseguiste vencer gracias al equipo (clan).
  • - Cuando utilizaste tu visión para encajar piezas geométricas y subir de nivel, a cual más rápido (tetris)
  • - Cuando con tus manos pequeñas y un simple objeto redondo conseguiste crear los juegos más alucinantes (pelota).

Recuerda la alegría, la satisfacción y orgullo que sentiste jugando.
¡¡¡Eres un ganador!!!


¿Cómo es posible que estos juegos formen parte de tu vida?

Simplemente porque los juegos te ofrecieron una experiencia y te emocionaron. Sus mecánicas y narrativas te hicieron creer en tus capacidades y te movieron a jugar y actuar.

Con el juego tomamos un papel esencial, tenemos un objetivo, un recorrido a seguir y dejamos de lado nuestras creencias negativas; intentamos cualquier cosa, somos creativos, dejamos nuestros miedos de lado.


¿Qué es lo opuesto del juego?

Si tu respuesta a esa pregunta es "trabajo" no eres el único que piensa eso. Sin embargo, el psicólogo Brian Sutton-Smith no está de acuerdo.
Él dice; "Lo opuesto al juego no es el trabajo, sino la depresión”.

Los juegos ofrecen la máxima recompensa emocional para los jugadores. Es una de las muchas razones por las que los juegos son tan divertidos.


¿Cómo me puede ayudar la Gamificación?

El aplicar mecánicas de juego en tu día a día, sea tu trabajo en una empresa, educación, servicio , o cualquier rutina diaria, te ayudará a crear un interés, a conseguir retos u objetivos, a valorar tus capacidades y a los que te rodean, a trabajar en equipo y a medir resultados. Tus clientes, empleados, alumnos estarán motivados y lo más importante de todo se divertirán.


Diversión y gamificación:

Sin la diversión será difícil involucrar a los jugadores. Necesitan sentirse bien para confiar y disfrutar usando el sistema gamificado. Encontrar el equilibrio entre el trabajo o estudio y el juego, es lo que hace que la gamificación sea una herramienta prometedora.


¿Qué necesito para Gamificar?

Objetivo

El primer paso para realizar tu sistema gamificado, debe pasar necesariamente a través de la definición de un objetivo positivo, preciso, realista y muy detallado.
Una vez que se selecciona uno, habrá que trabajar la segmentación.

Segmentación

Este es el segundo paso, sirve para entender mejor a los jugadores. Lo que les motiva, donde quieren ir (o no ir), sus impulsos, sus intereses, sus memorias compartidas, sus semejanzas, sus diferencias, su entorno.

Esto nos permitirá construir la experiencia gamificada, con acciones que son parte de su mundo, sus referencias, sus creencias, sus valores.

Mecánicas y dinámicas de juego

El tercer paso, una vez que entendemos a quien va dirigido la gamificación y su objetivo, vamos a elegir algunas mecánicas de juego (a partir de miles de combinaciones) que los llevarán al objetivo deseado.

Vamos a crear desde cero una experiencia que será entretenida y generará en ellos las emociones que dejarán marca. Las emociones que conducen a la acción deseada. Se trata de una especie de recompensa.

Medir

Toda gamificación debe de ser medible. Podemos recoger los avances de los jugadores, donde incidir en caso de estancamiento para ayudarles, ver por hitos si las mecánicas aplicadas se corresponden con los objetivos o deben ser corregidas en el transcurso de la experiencia.


Gamificación

La Gamificacion es algo mucho más amplio y más grande que simplemente mostrar un ranking, tener puntos, o conseguir diferentes tipos de insignias. Estos son solo unos pocos indicadores de retroalimentación necesarios y que hay que devolver al jugador para ver su progreso.

Es una forma de involucrar a los seres humanos en cualquier tipo de acción, emocionarles y hacerles actuar y creer en sus capacidades.

De aquí la importancia de encontrar un marco ético en la gamificación. Hacerlo así nos ayuda a crear confianza y que se disfrute al máximo.

Todavía no sabemos todo lo que sucede en el ser humano en una experiencia personalizada y gamificada, pero lo que conocemos es el resultado, un buen resultado si está bien diseñado.

No pretendas mejorar un mal proceso con la gamificación. Un proceso mal diseñado no se convierte en un proceso bien diseñado por agregar algunas insignias de logro. Del mismo modo, una pésima gestión, enseñanza, etc. sigue siendo pésima, no importa cómo lo disfraces, como dicen el refrán; “Aunque la mona se vista de seda, mona se queda”.

La mecánica del juego puede mejorar las buenas ideas y los buenos procesos y ayudar a aumentar la adopción y el compromiso de los nuevos. Pero no trates de usar la gamificación como ayuda de una pésima idea - no funcionará.

Esto es más que un juego o concurso de comercialización, es más que un videojuego, incluso si se utiliza uno dentro de la gamificación. Ya que como se ha dicho, lo importante es ¡la experiencia de juego, aumentar potenciales, conseguir objetivos, motivar, mientras te diviertes!

Y no olvides, ¡la gamificación debe mantener a sus jugadores felices!